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Ligadura de trompas

La decisión de una mujer cuando tiene que evitar el embarazo por medio de la esterilización quirúrgica es uno de los asuntos más serios a considerar. Cada año cientos de miles de mujeres tienen que tomar esta decisión. Ésta puede ser motivada por el temor hacia la enfermedad o la muerte causada por la píldora o el Dispositivo Intrauterino y sus efectos abortivos; el temor al embarazo no planificado el cual es el resultado de métodos menos efectivos y a veces, el temor a tener que ejercer el autocontrol sexual.

Muchas parejas recurren a la esterilización quirúrgica por pura desesperación, pero más tarde llegan a considerar que este paso fue drástico y no aconsejable, especialmente cuando se enteran del nuevo y efectivo método de planificación natural familiar conocido como el Método Sintotérmico.

¿Qué es la ligadura de las trompas?

La ligadura de las trompas es una operación quirúrgica que se realiza para que la mujer quede sexualmente estéril. Existen dos métodos de ligadura de las trompas: la minilaparatomía y la laparascopía. En la minilaparatomía se hace una pequeña incisión en el abdomen para localizar las trompas de falopio, las cuales conducen los huevos de los ovarios hacia el útero. Luego de haber localizado las trompas y haberlas sacado fuera del cuerpo por medio de una incisión, se extrae una porción de éstas y se atan las extremidades.

En la laparascopía, primeramente se infla el abdomen de la mujer con dióxido de carbono o con gas de óxido nitroso creando un espacio entre el intestino y el abdomen. Luego se inserta una luz de fibra óptica (haciendo una perforación en la pared abdominal) y un instrumento coagula las trompas con una corriente eléctrica o coloca una faja o una grapa en las trompas.

¿Es 100% efectiva
la ligadura de las trompas de falopio?

No. Las únicas esterilizaciones quirúrgicas que son 100% seguras son la castración del hombre (remoción de los testículos) y la castración en la mujer (remoción de los ovarios); estas cirugías no se realizan para propósitos de control de la natalidad específicamente.

La ligadura de las trompas tiene un índice de fracaso de .1% (un décimo de un por ciento). Esto es igual al índice de fracaso de la vasectomía. Puede surgir el embarazo como resultado de un error en la cirugía, por equipo dañado o por los procesos naturales en donde el cuerpo restablece una conexión desde el útero hasta la cavidad abdominal.

¿Es la ligadura de las trompas reversible?

Sí y no. Se puede llevar a cabo la cirugía reversible, pero ésta no necesariamente restaura la fertilidad. Los índices que ofrecen resultados positivos sobre la reversión del proceso de esterilización en la mujer pueden ser falsos, ya que el 70% de las mujeres que solicitan este procedimiento no cualifican para la cirugía, porque el daño a las trompas de falopio [producidos por la esterilización] o a los demás órganos reproductivos es muy extenso. Por eso, “las mujeres deben considerar que cualquier técnica de esterilización es permanente”.

¿Cuáles son los riesgos a la salud relacionados a la ligadura de las trompas?

Según el Instituto de Alan Guttmacher , “dependiendo de la técnica de esterilización que se haya utilizado, de cada 100,000 mujeres, entre 800 a 2,000 pueden esperar tener complicaciones graves… al momento de la operación”.

Las pacientes de la minilaparatomía pueden sufrir complicaciones como infecciones, daño a la vejiga o sangrado de un vaso sanguíneo principal y quemaduras en el intestino u otras estructuras. También puede haber complicaciones con la anestesia.

La laparascopía tiene complicaciones serias como la perforación del intestino, lo cual puede desembocar en infecciones masivas de la cavidad abdominal; complicaciones por la anestesia, despejar en forma inapropiada la tráquea durante la operación y hasta embolia pulmonar. El Dr. H.P. Dunn señala: “Cada operación conlleva un riesgo de hemorragia o infección… Algunas pacientes han fallecido por fallo cardíaco durante el proceso de inflación. Otras han sufrido lesiones en el intestino, vejiga y los vasos sanguíneos mayores. Han ocurrido hasta explosiones intraperitoneales.”

¿Cuáles son los riesgos a largo plazo?

Fuera de las complicaciones inmediatas, los problemas posteriores a la cirugía de las trompas son tan frecuentes que ahora son conocidos como el “síndrome de posligadura de las trompas”. En la revisión de la literatura sobre los problemas posteriores a la ligadura de las trompas, los doctores Joel Hargrove y Guy Abraham revelan que un gran por ciento, desde 22% al 37% de mujeres esterilizadas, sufren incidencias de complicaciones a largo plazo.

La Dra. Vicki Hufnagel, cirujana especializada en restaurar los órganos reproductivos de la mujer, ha escrito lo siguiente: “Luego de la ligadura de las trompas muchas pacientes que vienen a mi consultorio buscando alivio; se quejan de dolor severo durante la menstruación, de largos y más profusos períodos, de sangrado disfuncional uterino, de dolor durante el acto sexual y de dolor o presión en la pelvis.”

Un estudio realizado en Gran Bretaña, dio seguimiento a 374 pacientes posoperados y descubrió que el 43% recurrió a tratamiento ginecológico por condiciones relacionadas al sangrado profuso durante la menstruación, disturbios menstruales que requirieron tratamiento hormonal, erosión cervical, tumores en los ovarios y la recanalización de las trompas de falopio, la cual requirió de una segunda operación.

Otro estudio británico sobre la ligadura de las trompas encontró que un 40% de este grupo aumentó la pérdida de sangre durante la menstruación; 26% de estas experimentó un aumento de dolor menstrual. Las mujeres que utilizaron la píldora antes de la ligadura de las trompas reportaron más problemas que las demás pacientes.

Un estudio realizado por James G. Tappan encontró un 40.7% de incidencia de menorragia y sugirió que la degeneración cística del ovario puede ser resultado de la interrupción del flujo sanguíneo procedente de la arteria uterina. Un estudio longitudinal de más de 8,000 mujeres llevado a cabo cinco años después de la ligadura de las trompas encontró que un 49% había sufrido menstruaciones profusas y un 35% informó un aumento en dolores severos durante la menstruación. En un estudio de 489 mujeres, el riesgo de cáncer cervical después de la ligadura de las trompas resultó ser 3.5 mayor que la tasa normal.

Como mencionamos anteriormente, muchas parejas intentan revertir la esterilización, a pesar de que menos de la mitad de éstas son funcionalmente existosas. Las mujeres que logran quedar embarazadas después de una reversión de la ligadura de las trompas, confrontan un aumento en riesgo de 4% a 64% de tener un embarazo en las trompas; una experiencia sicológicamente devastadora y que pone en riesgo la vida de la persona. El porcentaje de riesgo depende del procedimiento utilizado.

Además, es difícil evaluar cuáles son los riesgos a la salud cuando las mujeres voluntariamente se privan de embarazos futuros. Los mayores riesgos de cáncer en los ovarios y cáncer del útero, están relacionados con tener pocos hijos o ninguno.

¿Cuáles son los riesgos
de tener una histerectomía?

Hay una creciente incidencia de mujeres con la ligadura de las trompas que se tienen que someter a histerectomías debido a problemas menstruales severos—18.7% en un grupo de 374 pacientes. En un estudio sobre los riesgos a largo plazo, se encontró que las mujeres entre las edades de 20 a 29 que habían ligado sus trompas tenían 3.4 veces más posibilidad de tener histerectomías subsiguientes.

¿Existe alguna relación con el
Síndrome Premenstrual?

La ligadura de las trompas es también un factor de riesgo para el Síndrome Premenstrual (PMS, por sus siglas en inglés). Katarina Dalton, M.D., fundadora de la primera clínica de PMS señaló, “recientemente, se ha reconocido que el síndrome premenstrual a veces aumenta en intensidad luego de la ligadura de la trompa…Despúes que las mujeres se someten a la operación sencilla para bloquear sus trompas de falopio, consecuentemente sus ovarios producen menos progesterona.” Esto ha sido confirmado por otra investigación.

Los ovarios no funcionan adecuadamente ya que sufren por la interrupción del suministro de sangre; los niveles elevados de estrógeno y la progesterona inadecuada pueden explicar el sangrado profuso y el dolor que a menudo acompaña la esterilización femenina.

Ya que la ligadura de las trompas frecuentemente se realiza después del parto, las condiciones relacionadas a la depresión posparto, por ejemplo, pueden enmascararse con PMS según estudios de corto plazo. Los niveles de progesterona antes y después de la ligadura de las trompas son áreas que aún requieren de más estudio.

El aumento de peso después de la ligadura de las trompas es comúnmente reportado, pero esto tampoco ha sido materia de investigación.

¿Cuáles son los efectos sicológicos secundarios?

Aunque cada año aproximadamente un millón de norteamericanos escogen la esterilización para controlar la natalidad, los estudios de largo alcance sobre los efectos sicológicos de la esterilización son difíciles de encontrar. Sin embargo, el síndrome premenstrual es conocido por sus efectos devastadores de desorientación mental y emocional. Ha sido usado con éxito como una defensa de “demencia” en juicios criminales.

Cuando una mujer toma esa acción irrevocable, le es sicológicamente difícil admitir que ha cometido un error. Se explica entonces por qué en las encuestas las pacientes que han experimentado dificultades con la esterilización, responden que han quedado satisfechas con el procedimiento. “La necesidad de convencernos a nosotros mismos se nutre de convencer a los demás”, señala un investigador.

¿Cuáles son las consecuencias sociales?

Existen pocas investigaciones en torno a las consecuencias sociales de la esterilización.

Los requerimientos de edad mínima y consentimiento del cónyuge han sido reducidos en muchos estados, lo cual puede causar tensión en los matrimonios, especialmente cuando la pareja reconsidera esta decisión permanente realizada al comienzo de su vida matrimonial. Dos tercios de las esterilizaciones son de ligadura de las trompas, en contraste con el comienzo de la década de los setenta cuando aproximadamente el 60% de estas operaciones eran vasectomías.

La proporción de las esterilizaciones entre los hombres y las mujeres puede parecer una estadística poco interesante, pero detrás de cada estadística hay una historia humana. La lucha no verbal, crítica y dramática sobre quién debe sacrificar su fertilidad, se esconde detrás de esta estadística sociológica. Ahora que la vasectomía ha sido relacionada en los medios noticiosos con el riesgo de cáncer de la próstata, la presión en las mujeres para que carguen con la responsabilidad de la esterilización puede aumentar. [Para más información sobre vasectomías véase "Vasectomía: Algunas Preguntas y Respuestas", disponible a través de la Liga de Pareja a Pareja].

El remordimiento por esta decisión, realizado bajo circunstancias de tensión, puede afectar adversamente el matrimonio. Algunas de las cartas más desgarradoras recibidas en la Liga de Pareja a Pareja, provienen de parejas que se sienten apesadumbradas y amargadas luego de la operación de esterilización.

Otra consecuencia perturbadora viene de la naturaleza intrínseca de la esterilización sexual: el aceptar la idea de que una parte esencial del cuerpo puede desconectarse como una máquina. Esto tiene implicaciones graves. Los gatos y perros son esterilizados para la conveniencia de sus dueños—pero, ¿quiénes son los “dueños” en el orden social humano? La opinión contemporánea es que el cuerpo le pertenece sólo a uno. Sin embargo, la creencia tradicional es que somos administradores de nuestros cuerpos, dones de Dios, que nunca deben ser mutilados. Esta creencia coloca un freno en ambos, en el poder que tiene el estado y en la voluntad del individuo.

¿Se puede “forzar” la esterilización “voluntaria”?

Sí. El peligro social más grande de la esterilización “voluntaria” es que está a medio paso de convertirse una esterilización forzada. Si las personas rechazan la realidad de que la esterilización es un mal grave y lo aceptan como “un acto moralmente neutral” estarán preparando el camino para la esterilización obligatoria. En cualquier orden social funcional, los ciudadanos pueden sentirse moralmente obligados a realizar ciertas cosas, pero no pueden ser obligados a ejecutar acciones perversas o a consentirlas. Por ejemplo, las leyes de tránsito nos obligan a limitar la velocidad, pero no existe ningún mal inherente en manejar más despacio. Estas leyes legítimas son formas de coacción moralmente justificadas.

Sin embargo, la esterilización es un ataque a la integridad física de la persona humana. Mientras que esto puede ser justificado como un castigo por un crimen cometido, el mal de la esterilización no debe ser forzado en nadie como parte de la política social. Los Nazis tenían una visión diferente: aquellos que ellos consideraban “inservibles” de acuerdo a los estándares Nazis, perdían su derecho de reproducirse. Indira Gandhi lanzó una campaña masiva de esterilización forzada que la llevó a su derrota electoral. En los Estados Unidos, Margaret Sanger, fundadora de Paternidad Planificada (Planned Parenthood), abogó por la esterilización de los pobres, y han habido otros intentos de esterilización forzada para propósitos del control de la población.

¿Cuál es la visión religiosa
en torno a la esterilización?

Antes de la década del 1930, ninguna iglesia cristiana aceptaba la esterilización o cualquiera de las formas de contracepción como moralmente aceptables. La Iglesia Católica y algunas de las iglesias protestantes aún enseñan que la esterilización intencional es una forma inmoral del control de la natalidad. “Hay que excluir igualmente [como moralmente permisible], como el Magisterio de la Iglesia ha declarado muchas veces, la esterilización directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer”(Humanae Vitae, 14).

¿Existe una alternativa saludable y segura?

Sí. Aún para la pareja que tiene una razón válida para evitar el embarazo, el Método Sintotérmico de la Planificación Natural de la Familia (PNF) ofrece una alternativa realista y moral. No hay ningún método 100% efectivo (excepto la abstinencia total o la castración), pero los estudios sobre el Método Sintotérmico muestran índices extraordinariamente altos de efectividad. Un estudio sobre la norma del uso de temperatura-solamente de la PNF, mostró un índice de embarazos no planificados menor de los que ocurrieron en la vasectomía y la esterilización por la ligadura de las trompas

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