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Anticonceptivos hormonales – NUEVO

¿Cómo funcionan? ¿Son seguros?

A pesar de ser el único medicamento diseñado para volver un sistema sano, que funciona adecuadamente y hacerlo que funcione mal; hoy más de 100 millones de mujeres utilizan algún tipo de anticonceptivo hormonal (siendo la píldora el más común).1 En los Estados Unidos, 11 millones de mujeres entre los 15 y 44 años de edad toman la píldora anticonceptiva; por lo que se considera la forma más común de control de la natalidad en los EE.UU.2 y ahora también es usado para “tratar” una variedad de irregularidades del ciclo femenino. Aún cuando han pasado más de 50 años, la controversia continúa en lo relacionado a los anticonceptivos hormonales.

¿Son los anticonceptivos hormonales iguales?

No. Hay muchos tipos y formas disponibles y los fabricantes continúan desarrollándolos cada año. Las formulaciones que se usan hoy en día, contienen de 3 a 5 veces menos hormonas que las formas originales de la píldora, por lo que las formulaciones de hoy podrían considerarse de “dosis baja”. En términos generales, los anticonceptivos hormonales se dividen en dos clases.

Combinación de estrógeno y progestina

Estas formulaciones utilizan dos tipos de hormonas artificiales: estrógeno y progestina: con el objetivo de alterar el funcionamiento saludable del ciclo de fertilidad de la mujer. Hay literalmente docenas de formulaciones disponibles hoy en día; algunos generan un nivel constante de hormonas durante el ciclo, y algunas usan distintas cantidades de las hormonas siguiendo un patrón  bifásico o trifásico. También puede variar el tipo de progestina utilizado. Las formas más comunes de estos anticonceptivos son:

• Ingerida diariamente en forma de píldoras (Lo/Ovral, Loestrin, Yaz, Seasonique)

• Parches remplazados semanalmente (Ortho Evra)

• Anillo vaginal usado durante 3 semanas, y quitado por 1 semana (Nuvaring)

Anticonceptivos de progestina (solamente)

Estas formulaciones no contienen ningún estrógeno; por el contrario, tienen sólo uno de varios tipos de progestina. Los más comunes son:

• Píldoras ingeridas diariamente, (micrnor, ni-QD, Nora-ser, Camila, Errin)

• Inyecciones que se reciben cada tres meses  (Depo-provera)

• Implantes usados bajo la piel que duran 3 años (Implanon)

• Dispositivos intrauterinos que duran hasta 3 años (Mirena)

¿Cómo funcionan?

Los anticonceptivos hormonales tienen 3 mecanismos reconocidos para interrumpir la fertilidad de la mujer:3

• Evitan la ovulación (la liberación de un óvulo desde el ovario a las trompas de Falopio)
• Inhiben la migración de espermatozoides mediante el engrosamiento y alteración de la mucosidad cervical (lo que dificulta el encuentro del espermatozoide y el óvulo)
• Evitan la implantación del óvulo fecundado en el endometrio (el revestimiento del útero donde la nueva vida se adhiere y crece hasta el nacimiento)

En un ciclo promedio, uno o todos estos mecanismos podrían actuar para evitar un embarazo. ¿Cuál de ellos va a predominar, dependerá del tipo de anticonceptivo hormonal que se utilice.

Los anticonceptivos combinados son las más efectivos en suprimir consistentemente la ovulación, aunque en uso típico, más de un 8 por ciento de las mujeres tuvo una ovulación.4 Llamemos a esto una ovulación inesperada.

Las ovulaciones inesperadas ocurren con más frecuencia en las mujeres que usan formulaciones de progestina, entre 30 y 65 por ciento de los ciclos.5,6 Las formulaciones de progestina tienden a ser más sensibles a variaciones en las dosis (olvidar tomarse una píldora, o tomarla en otro momento del día), por lo tanto en uso típico la posibilidad de que ocurra una ovulación inesperada es mayor. En el caso de un dispositivo intrauterino (DIU) que contienga progestina, las ovulaciones inesperadas son más comunes a medida que pasa el tiempo; 45 por ciento de los ciclos tuvieron una ovulación luego de un año, y más allá de 4 años, tanto como el 75 por ciento de los ciclos tuvo una ovulación.7

No se sabe con qué frecuencia los anticonceptivos hormonales previene el embarazo inhibiendo la migración del espermatozoide ; un estudio sobre la mucosidad cervical durante el uso de la inyección de Depo-Provera demostró que el espermatozoide penetró la mucosidad en un 13 por ciento de las mujeres.8 Y el hecho de que, las mujeres que usan anticonceptivos hormonales tienen embarazos ectópicos (tubáricos), podemos concluir que hay suficiente migración de espermatozoides como para que se pueda fertilizar un óvulo con cierta frecuencia.9

Los anticonceptivos hormonales constantemente alteran el endometrio en las mujeres que los utilizan. Una mujer saludable normal tendrá un endometrio entre 5-9 milímetros de grosor durante su tiempo de mayor fertilidad; en el caso de las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales su espesor endometrial promedio es de alrededor de 1 milímetro.10 La composición del endometrio también podrá se modifica con los anticonceptivos hormonales para hacerla menos receptiva a la implantación de un óvulo fecundado.11 Para ofrecer cierta perspectiva, los médicos que realizan fertilizaciones in vitro prefieren que una mujer que vaya a recibir un óvulo fecundado, tenga un endometrio de 10 a 12 milímetros de grosor, lo que significa que es de 2 a 10 veces más grueso que el del endometrio de una mujer que usa anticonceptivos hormonales.6

¿Es posible que un anticonceptivo hormonal pueda causar un aborto prematuro?

Sí. Una nueva vida humana se forma cuando el espermatozoide y el óvulo se unen en el momento de la fecundación.

Las tasas de embarazos no planificados, con anticonceptivos hormonales, es inferior a la de las ovulaciones inesperadas; por lo que al menos algunas ocurrirán durante su uso. En estos casos, la prevención del embarazo se logra por otro mecanismo distinto al de supresión de la ovulación. Los embarazos ectópicos ocurren en mujeres que usan anticonceptivos hormonales, demostrando que la inhibición de la migración de los espermatozoides no es completamente eficaz como un mecanismo primario o de reserva. (En ensayos clínicos con el dispositivo intrauterino Mirena, casi la mitad de los embarazos que se produjeron fueron ectópicos.7) Así, el tercer mecanismo de acción de estos fármacos – la prevención de la implantación del óvulo fertilizado – debe ocurrir por lo menos en algunos ciclos.

Si bien no ampliamente discutido por los médicos de hoy, el entonces Presidente de la Universidad estadounidense de Obstetricia y Ginecología dijo esto en 1981, al testificar ante el Senado de Estados Unidos en un proyecto de ley intenta restringir la decisión que legalizó el aborto en EE.UU., Roe vs Wade:

“Creo que es realista suponer que el DIU y las píldoras anticonceptivas de dosis bajas oral podrían considerarse como agentes abortivos…”12

¿Son seguros?

Dejar de usar anticonceptivos hormonales a causa de efectos secundarios no deseados es una causa común entre las mujeres norteamericanas; un 64 por ciento deja la píldora una vez experimentan algunos efectos secundarios y un 13 por ciento lo hace por temor a posibles efectos secundarios.2 Entre los efectos secundarios, más comunes, asociados con los anticonceptivos hormonales son los dolores de cabeza, calambres, sensibilidad en los senos y distensión o hinchazón.

Más allá de estas complicaciones, el uso de anticonceptivos hormonales trae un mayor riesgo de de tener serias y graves complicacione.

Coágulos de sangre

Las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales experimentan, con más frecuencia, la formación de coágulos en comparación con las que no los usan. El riesgo de que ocurran estos eventos varía dependiendo de la progestina utilizada en la formulación.  La progestina más usada en los EE.UU. aumenta el riesgo 5 veces más que a las mujeres que no utilizan anticonceptivos hormonales.  En el caso de las progestinas modernas, el riesgo aumenta de 6 a  9 veces dependiendo del tipo específico de coágulo.13

Infarto y ataque cardíaco

Los riesgos de infarto de miocardio (ataque cardíaco), extremadamente raro en las mujeres saludables e infarto aumentan significativamente entre los usuarios de anticonceptivos hormonales.1 Estudios recientes demuestran que los usuarios de anticonceptivos orales tienen 1,9 veces mayor riesgo de apoplejía isquémica que aquellos que no los usan durante su edad fértil.14 También cabe señalar que los usuarios de anticonceptivos orales corren, el doble de riesgo, de tener un infarto de miocardio en comparación con los no usuarios.4

Fumar mientras se toma un anticonceptivo hormonal puede aumentar considerablemente el riesgo de complicaciones graves; el riesgo de un accidente cerebrovascular se triplica en el caso de los usuarios de anticonceptivos que fuman.4 Para las mujeres que usan anticonceptivos hormonales combinados, entre las edades de 20 y 29 años, el riesgo es 7 veces mayor.15

Cáncer

En el 2005, el brazo de investigativo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el anticonceptivo hormonal combinado como un carcinógeno humano. El uso de anticonceptivos hormonales se asocia con un mayor riesgo de cáncer de hígado, seno y cuello uterino.16

Estudios recientes en los Estados Unidos han demostrado que:

• Las mujeres que comenzaron a utilizar anticonceptivos hormonales antes de los 18 años tienen un 90 por ciento mayor de algún tipo de cáncer desenol  y un 370% mayor para “triple negativo” ( una forma de cáncer particularmente agresiva que es responsable de alrededor del 10 al 17 por ciento de todos los casos en los Estados Unidos) de cáncer del seno .17

• Las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales antes de su primer parto corren un riesgo de 44 por ciento mayor de desarrollar cáncer del seno .18

• Las mujeres que utilizan anticonceptivos durante 11 años más, ya tienen un 210% de aumento de riesgo de desarrollar cáncer del seno. Este mismo estudio encontró que el fumar, un carcinógeno conocido, aumento el riesgo de cáncer del seno  en un 25 por ciento en la misma población del estudio.19

En contraste, uso de anticonceptivos hormonales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario y endometrio. Nuevos casos de estos cánceres son 5 – 10 veces menos comunes en las mujeres que el cáncer del seno.4

Otros riesgos de salud conocidos

Las formulaciones que tienen solamente progestina se asocian con trastornos en el sangrado menstrual (sea un aumento, disminución o patrones irregulares). El riesgo de quistes ováricos es mayor con estas formulaciones. Diez por ciento de los embarazos que se producen en mujeres que usan estas formulaciones son ectópicos (tubáricos) que, de por sí presentan un riesgo mortal si no se tratan.4

En estudios clínicos realizados con el DIU que contienen progestina, casi 50 por ciento de los embarazos observados fueron ectópicos.7

Posibles efectos en la libido

Un estudio entre mujeres estudiantes de medicina, en Alemania, encontró que aquellas que utilizan anticonceptivos orales experimentaron una reducción significativa de su deseo sexual, en comparación con las que no los usaban. Este estudio confirma los hallazgos de un pequeño estudio realizado en los Estados Unidos.21

¿Existe una alternativa?

En lo relacionado al control de la natalidad, los métodos de conciencia de la fertilidad o PNF presentan una alternativa muy eficaz y totalmente segura. Las parejas pueden aprender a reconocer los signos y síntomas de su fertilidad normal y saludable, al tiempo que utilizan esta información para posponer o para lograr un embarazo.

En cuanto a los ciclos irregulares, sabemos que hay algunas cosas que podemos hacer para mejorar la fertilidad que pueden ser los primeros pasos a seguir.  Muchos de estos problemas pueden controlarse y hasta corregirse a través de una mejor nutrición o balance del cuerpo. Estudios demuestran que la nutrición y suplementación dirigida a condiciones específicas puede utilizarse para mejorar:

· El síndrome premenstrual (SPM)

· Dolores o sangrados profusos

· Acné

· Síndrome de ovario poliquístico (SOP)

En esas situaciones donde estos pasos no sean suficientes, es aconsejable contactar a un médico capacitado en el diagnóstico y tratamiento de anomalías de ciclo sin el uso de anticonceptivos hormonales.

Referencias

1) Amy J-J., Tripath, V. [Anticoncepción para mujeres: visión general basados en la evidencia]“Contraception for women: An evidence based overview” (BMJ 2009;339:b2895).

2) Mosher, W.D., Jones, J.[ [Uso de anticonceptivos en los Estados Unidos: 1982-2008] “Use of Contraception in the United States: 1982-2008.”

National Center for Health Statistics. Vital Health Stat 23 (29). 2010.

3) FDA labels for (Etiquetas de la Administración Federal de Drogas y Alimentos en los siguientes) Mirena, Nuvaring, Ortho Evra, Orthor-cyclene, Seasonique.

4)  Hatcher, R.A. et.al., [Tecnología anticonceptiva] Contraceptive Technology 19th ed. (New York: Ardent Media Inc., 2009).

5) Rice, C.F., et al. [Una comparación de la inhibición de la ovulación mediante la administración  de 75ug de desogestrel  y 30ug de levonorgestrel diarios ] “A comparison of the inhibition of ovulation achieved by desogestrel 75ug and levonorgestrel 30ug daily” (Human Reprod. 1999, 14:982-985).

6) Larimore, W.L. and Stanford, J.B. [Efectos luego de la fertilización de los anticonceptivos orales y su relación con el consentimiento informado] “Postfertilization Effects of Oral Contraceptives and Their Relationship to Informed Consent” (Arch. Family Med. 2000, 9:126-133).

7) [Etiquetas de la Administración Federal de Drogas y Alimentos en] FDA labeling Mirena, October 2009 edition.

8) Pette, C.A. et.al. [Fecha de inicio de efectividad anticonceptiva en los usuarios de Depo-Provera: Parte I. Cambios en la mucosidad cervical] “Timing of onset of contraceptive effectiveness in Depo-Provera users: Part I. Changes in cervical mucus” (Fertility & Sterility 1998, 69(2):252-257).

9) Hatcher.

10) McCarthy, S., Tauber, C., Gore, J. [Variaciones en evaluación pélvica femenina durante el ciclo menstrual y con el uso de anticonceptivos] “Female pelvic assessment of variations during the menstrual cycle and with use of contraceptives” (Radiology 1986, 160:119-123).

11) Young, S.L. and Lesey, B.A. “[Función de la progesterona en el endometrio humano: perspectivas clínicas] Progesterone Function in Human Endometrium: Clinical Perspectives” (Sem. Repro. Med. 2010, 28(1):5-16).

12) Gold, R.B., [Las implicaciones de definir cuándo una mujer está embarazada] “The Implications of Defining When a Woman Is Pregnant” (The Guttmacher Report on Public Policy, May 2005).

13) Vlieg, A.H., et al. [El riesgo de trombosis de los anticonceptivos orales, en los del tipo que contienen estrógenos y las progesteronas: Resultados del estudio de caso-control MEGA] “The venous thrombotic risk of oral contraceptives, effects of oestrogen dose and progestogen type: Results of the MEGA case-control study” (BMJ 2009, 339:b2921).

14) Morales-Vidal S, Schneck MJ, Biller J. [Anticonceptivos orales e infartos] Oral Contraceptives and Stroke. In: Gilman S, editor-in-chief. MedLink Neurology. San Diego: MedLink Corporation. Available at http://www.medlink.com. Accessed [October 2009].

15) [Etiquetas de la Administración Federal de Drogas y Alimentos en] FDA label, Ortho-tricyclene, 2007 version.

16) [Evaluación de los riesgos de cáncer en humanos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) sobre anticonceptivos que combinan estrógeno/progesterona y las terapias de estrógeno/progesterona para la terapia durante la menopausia] IARC monographs on the evaluation of carcinogenic risks to humans, volume 91, combined estrogen-progestogen contraceptives and combined estrogen-progestogen menopausal therapy. Lyon: International Agency for Research on Cancer.

17) Dolle, J.M., et.al,[Factores de riesgo asociados al cancer del seno del tipo “triple negative” en mujeres menores de 45 años] “Risk Factors for Triple-Negative Breast Cancer in Women under the Age of 45Years” (Cancer Epid. Biomark Prev. 2009, 18(4):1157-1166).

18) Kahlenborn, C. et. al. [Uso de anticonceptivos orales como un Factor de riesgo para el cáncer del seno  durante la premenopáusia, un meta-análisis] “Oral Contraceptive Use as a Risk Factor for Premenopausal Breast Cancer: a Meta-analysis” (Mayo Clin. Proc. 2006, 81(10):1290-1302).

19) Croghan, I.T., et. al. [El rol del fumar en el desarrollo de cáncer del seno : un análisis de una cohorte de Clínica Mayo] “The Role of Smoking in Breast Cancer Development: An Analysis of a Mayo Clinic Cohort” (Breast J. 2009, 15(5): 489-495).

20) [Etiquetas de la Administración Federal de Drogas y Alimentos en FDA label Depo-Provera, October 2004 version.

21) Wallwiener, C.W., et.al. [Prevalencia de la disfunción sexual y el impacto de la anticoncepción en mujeres estudiantes de medicina alemanas] “Prevalence of Sexual Dysfunction and Impact of Contraception in Female German Medical Students” (J Sex Med. 2010, 7(6):2139-2148).

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